Trastorno TCA

Un trastorno TCA, siglas para trastorno de conducta alimentaria. Es una enfermedad mental que afecta la ingesta alimentaria. Se caracteriza por la manifestación de conductas para controlar el peso.

trastorno alimenticio

Posiblemente los trastornos TCA son de los trastornos mentales más comunes. Sobre todo entre adolescentes. También las mujeres son más propensas que los hombres a sufrir esta clase de trastorno.

La persona con TCA gira su vida entorno a la imagen de su cuerpo. En relación a su peso y su alimentación y cómo afecta a dicha imagen. Por esto ven afectada fuertemente su autoestima y muy susceptibles a críticas y opiniones al respecto.

Para una persona con trastorno de conducta alimentaria. No importan las consecuencias de sus acciones vinculadas a su peso. Existe una falta de consciencia de quien los padece hacia su enfermedad.

Los trastornos alimenticios no nacen de la nada. Están sujetos a problemas emocionales que causan malestar, tal que para ellos la única vía de confrontación es a través de su peso.

Millones de personas en el mundo son afectadas por este tipo de trastorno. Principalmente mujeres en su temprana adultez y adolescentes. Aunque a partir de la década de los 60s el porcentaje de varones adultos ha aumentado.

Los trastornos TCA van desde la pérdida compulsiva de peso hasta el aumento progresivo. Las causas varían pero en general es porque el individuo lleva una pesada carga emocional.

Otro grupo poblacional que sufre de trastornos alimenticios. Son los atletas o artistas cuya base deportiva depende de su control de peso (bailarinas, nadadores, gimnastas, boxeadores)

Aunque esta enfermedad mental puede aparecer a cualquier edad. Suele iniciarse entre los 12 y 18 años. La era digital ha traído consigo nuevas formas de hacer presión al individuo lo que ha provocado aumento en este padecimiento.

Tipos de trastorno TCA

Como ya se ha mencionado. Estos trastornos no se limitan a aumento o reducción de peso, también al control. Un asunto de moderación y manifestación de conductas dañinas asociadas a la comida. A continuación la lista de trastornos:

Anorexia Nerviosa

La anorexia nerviosa es un trastorno que se basa en la reducción o restricción de la ingesta de alimento. Produciendo una enorme pérdida de peso. Lo que conduce a otros problemas de corte fisiológico.

Durante el padecimiento de esta enfermedad. El paciente es incapaz de reconocer la gravedad de su pérdida de peso. Posiblemente da demasiado valor a su imagen. Lo que lo lleva a idealizar la delgadez a un punto irracional.

Existen dos formas de anorexia nerviosa:

  1. Restrictiva: La pérdida de peso del individuo se basa principalmente en la restricción de la alimentación a través de dieta y ayuno. También puede combinarse al ejercicio excesivo.
  2. Con atracones o purga: La persona ingiera de manera subversiva una gran cantidad de comida y luego se provoca vómitos. También puede laxarse. Utilizando irresponsablemente medicamentos para ese fin.

El listado de síntomas de los trastornos TCA varía de acuerdo a cada trastorno en específico. Por ello, se enlistarán por separado. Para la anorexia nerviosa son los siguientes:

  1. Descontrol del peso con una inclinación a pérdidas desmedidas de este.
  2. Auto percepción de exceso de peso aun y cuando se esté en extremo delgado.
  3. Baja autoestima.
  4. Pérdida en la densidad ósea y muscular. Al punto de empezar sufriendo descalcificación y terminar con problemas graves como atrofia muscular y osteoporosis u osteoartritis.
  5. Trastornos mentales conexos como trastornos ansiosos, depresivos u obsesivos compulsivos para lidiar o complementar la anorexia.
  6. Desbalance hormonal por la falta de nutrientes en el cuerpo. Las mujeres incluso dejan de menstruar.
  7. Desmayos y debilidad generalizada.
  8. Descalcificación de la dentadura por el paso de los ácidos del tracto digestivo durante los vómitos continuos.

Bulimia Nerviosa

Quienes sufren de bulimia no controlan tan compulsivamente su peso como los anoréxicos. De hecho algunas personas pueden ser bulímicas y no mostrar cambios físicos demasiado evidentes. O no ser tan recurrentes en sus manifestaciones.

El paciente bulímico suele hacer períodos de atracones de comida. Para luego inducirse vómito. Durante los períodos de atracones las personas que padecen este mal han descrito una incapacidad para controlar sus ansias de comer.

Para compensar los períodos de atracones la persona además de vomitar repite la fórmula del anoréxico. Se ayuda con laxantes, ayuno y ejercicio excesivo. No llevan un control constante de peso por lo que no hacen dietas.

Las personas con bulimia nerviosa se preocupan en exceso por su imagen personal. De allí que resulten sufriendo de este trastorno. Aunque su percepción de sí mismos no está tan distorsionada como la de los anoréxicos.

 Los síntomas que manifiesta un bulímico son los siguientes:

  1. Pérdida y aumento de peso.
  2. Baja autoestima.
  3. Cansancio generalizado.
  4. Ansiedad manifiesta.
  5. Desbalance hormonal por los cambios de peso.
  6. Descalcificación de la dentadura por el paso de los ácidos del tracto digestivo durante los vómitos continuos.
  7. Períodos de atracones con descontrol de ingesta de comida.
  8. Pérdida en la densidad ósea y muscular. Aunque no tan grave como en la anorexia también son más propensos a problemas cardíacos por la combinación de excesivo ejercicios y alimentación.
  9. Principalmente vómitos.
  10. Trastornos mentales conexos como trastornos ansiosos y depresivos.

Trastorno por atracones

Esta enfermedad mental. Se caracteriza por episodios recurrentes de ingesta excesiva de comida. No basados en la cantidad sino en el tiempo que dura la ingesta. En este trastornos los atracones son más prolongados que en la bulimia.

Para los pacientes con este tipo de TCA. La sensación de saciedad es indiferente. Pueden comer muy rápido. Además no importa que estén llenos al punto de estar hartos de la comida. Hasta que el episodio concluye no se detienen.

Los atracones terminan llevando al paciente a un estado de profunda depresión y culpa. Ven su imagen afectada inmediatamente por su peso y su autoestima decae inmediatamente.

Los síntomas del trastorno TCA o de conducta alimentaria por atracones son estos:

  1. Cambios de peso súbito. Inclinado a subida por el exceso de comida ingerida en los episodios de atracones.
  2. Baja autoestima.
  3. Obesidad, de moderada, si es que la persona realiza actividades que mantienen relativamente controlado su peso a mórbida y superior. Incluso con incapacidad motriz.
  4. Incapacidad para sentir saciedad.
  5. Ansiedad y depresión. Los episodios ansiosos surgen de la ingesta de alimentos como azúcar. Y depresión en momentos de ayuno.
  6. Problemas cardíacos y otras patologías del sobrepeso.

Trastorno TCA restrictivo de la ingesta alimentaria

De todos los trastornos TCA. Es el único que no afecta la autopercepción del cuerpo. Lo que quiere decir que no se regula el peso a raíz de si es o no atractiva cierta imagen. La persona no ve su peso como algo que afecte su imagen.

En cambio esta enfermedad nace de la repulsión a la comida o el miedo a atragantarse con ella. La persona percibe la comida y la acción de comer como un riesgo o un hecho que lo asquea por ello evita lo más posible la ingesta.

El evitar la comida provoca una pérdida considerable de peso y posiblemente una dependencia a los suplementos dietéticos. 

Trastornos fuera de clasificación

Los pacientes no siempre encajan en el espectro de uno solo de los trastornos de conducta alimentaria. Puede que no sufran todos los síntomas de manera estricta. O que haya encontrado la manera de lidiar con ellos o más bien controlarlos.

El término usado para llamarlos es trastorno alimenticio no especificado o TANE. Incluyen personas que vomitan pero no tienen episodios de atracones y quienes no sufren atracones constantes a pesar de ser bulímicos o tener tpa.

Tratamientos para los trastornos de conducta alimentaria

Generalmente para tratar trastornos mentales se utilizan una mezcla de terapia psicológica y fármacos de corte psiquiátrico. Pero ante un trastorno alimenticio surge una disyuntiva.

Debido a los desbalances químicos y los síntomas físicos de los distintos tipos de TCA. Es poco recomendable sino contra indicado el uso de psicofármacos. Debido a que muchos de ellos descontrolan la regulación del peso.

Aunque no se descarta totalmente el uso de psicofármacos. Lo más recomendable es la terapia psicológica sin intervención psiquiátrica a menos que el especialista lo determine conveniente.

Ahora bien, debido a que son trastornos que se manifiestan físicamente por medio del peso. El tratamiento suele iniciar cuando se reconoce el peso como un problema y se visita a un internista.

A partir de exámenes físicos se determina la gravedad de los síntomas en cuanto al peso y las consecuencias que se están sufriendo. Las remisiones y recomendaciones con nutricionistas y otros especialistas incluyen a un psicólogo.

Cuando el trastorno es grave. Lo que implica que el paciente está sufriendo síntomas que no son parte del trastorno en sí. Sino consecuencia de la mala alimentación.

En caso de obesidad; problemas cardíacos o algún tipo de crisis relacionada a la diabetes. El paciente debe ser estabilizado y hospitalizado de ser necesario. Para luego ser remitido a los especialistas pertinentes

En caso de desnutrición, el problema requiere hospitalización inmediata. Exámenes complementarios de electrolitos y nutrientes en general. Alimentación parenteral o por sonda. Esto para luego ser remitido a los especialistas.

Fuera de la fase de emergencia, comienza un tratamiento que obviamente varía según el trastorno y su causa. En cuanto a tratamiento fisiológico porque la terapia psicológica aunque adaptativa tiene los mismos principios.

La idea del tratamiento con nutricionistas implica dieta y ejercicio o suplementación con el fin de estabilizar el peso. Que se encuentre en una relación grasa-fibra muscular saludable que permita a la persona seguir con su vida.

Se busca que el paciente lleve una dieta saludable que le permita recuperar o perder el peso que dificulta su vida diaria. Que produce trastornos físicos y mentales subyacentes. Esto toma bastante tiempo de terapia y dieta.

En el caso de la obesidad, si la persona esta incapacitada o sufre linfedema. Esto requerirá de la intervención y supervisión de un cirujano.

En la terapia psicológica, que es el tratamiento principal. Ya que el origen del descontrol de peso es la mente se tiene lo siguiente como norte:

  1. Establecer una estrategia conjunta con otras disciplinas de la salud para implantar un patrón alimenticio saludable.
  2. Establecer el origen del problema psicológico para tratarlo desde su raíz.
  3. Eliminar las conductas que descontrolan el peso: Atracones, regurgitaciones y la aversión a la comida.
  4. Cambiar las concepciones del paciente sobre el peso y la imagen personal. Así como las que se relacionan a la ingesta de alimento.
  5. Tratar las patologías mentales subyacentes.
  6. Involucrar al entorno social y familiar. Ya que son un apoyo esencial y muchos  de ellos de hecho son facilitadores o detonantes de las conductas dañinas.   

El uso de terapias es variado pero generalmente se utiliza terapia conductual.

Consecuencias del trastorno TCA

La pérdida o ganancia excesiva de peso da origen a varios síntomas y patologías completas. Que comienzan por hacer el día a día del paciente insostenible, hasta acortar su vida.

Entre los principales riesgos del padecimiento sin tratar y diagnosticar de los TCA están:

  1. La atrofia muscular grave y la osteoporosis y osteoartritis.
  2. Diabetes e hipoglicemia.
  3. Anemia y déficit hidroelectrolítico.
  4. Gastritis, hemorragias intestinales y úlceras.
  5. Inmunodeficiencia.
  6. Patologías cardiacas en general.
  7. Cáncer de estómago.
  8. Limitaciones motrices.

La principal consecuencia de los trastornos de conducta alimentaria es la muerte. Bien sea por cualquiera de las patologías subyacentes o por suicidio. Son enfermedades mentales que no deben ser tomadas a juego.

Quien sufre un trastorno TCA es incapaz de ayudarse a si mismo. Por ello, si se sospecha que algún allegado o familiar sufre de uno de estos trastornos se debe buscar ayuda profesional.

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