Trastorno mixto ansioso depresivo

El trastorno mixto ansioso depresivo. Es la forma en la que se categoriza el padecimiento cuando un individuo sufre de un trastorno depresivo y simultáneamente ansiedad y depresión.

Trastorno mixto ansioso depresivo

La Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud. Publicada por la Organización Panamericana de la Salud y la OMS lo define como trastorno ansioso con presencia depresión leve.

No está del todo errada. La diferencia con el espectro ansioso normal es que es simultáneamente un trastorno depresivo. Ambos tienen una presencia igual. Por ello, se le llama mixto. Porque ninguno predomina claramente.

No debe confundirse con trastorno maníaco depresivo. Que es en realidad una forma más grave de trastorno ansioso depresivo. Aunque  en este puede predominar alguno de los síntomas.

Tampoco se le debe confundir con trastorno bipolar. Aunque comparten características. El trastorno bipolar es más profundo. En cambio los síntomas del trastorno ansioso depresivo son menos y más leves.

El trastorno ansioso depresivo es unipolar. Si bien hay presencia de dos cuadro de síntomas. En el trastorno bipolar además existe manía e hipomanía. Episodios completos que no es el caso del ansioso depresivo.

Resulta muy importante no confundir los trastornos. Ya que los tratamientos farmacológicos de corte psiquiátrico son distintos. Inclusive algunos están contraindicados.

Para identificar un trastorno de este tipo. Es necesario que el paciente sufra síntomas tanto ansiosos como depresivos. Pero que no cumpla todas las condiciones para sufrir ninguno de los dos ni que sean graves.

Síntomas del trastorno mixto ansioso depresivo

El trastorno mixto ansioso depresivo posee dos gamas distintas de síntomas que se contraponen. Aunque es crónico y tienen consecuencias en el individuo muy parecidas al del trastorno bipolar no es tan grave.

Se podría decir que para que exista un trastorno mixto ansioso depresivo. El espectro de síntomas en el que se encuentra debe estar limitado con respecto a otros síntomas unipolares, dado que se convertiría en uno de ellos.

La ansiedad y depresión como padecimientos independientes guardan características en común. Ambas provocan gran angustia emocional y afectan la percepción de sí mismo del paciente bajando su autoestima.

De hecho es muy común que tanto pacientes que sufren de depresión como de ansiedad. Terminen desarrollando como mal accesorio su heterónimo. Así que existe una estrecha relación sintomática.

Difieren por su puesto en puntos fundamentales. El estado anímico de la persona. Un trastorno depresivo se caracteriza por estados de anhedonia. Que se resume en falta de energía, vitalidad e interés en la vida en general.

Por su parte un trastorno ansioso presenta hiperactivación. La persona se muestra en exceso enérgico y animoso al punto de lo irritable. También nervioso y tenso. En ambos casos se dan fuertes alteraciones químicas en el cerebro.

En ambos casos las alteraciones emocionales tienen efectos como el consumo del café. Se producen ciertas sustancias en el cerebro de manera excesiva y luego paran de golpe. Por ello, suelen desarrollarse los males accesorios.

Ahora bien. Cuando coexisten sin predominio los síntomas funcionan de forma distinta así son independientes teniendo las siguientes consecuencias:

  1. Hay menos ansiedad y depresión de la que habría en trastornos independientes sin importar cual fuere la gravedad de los trastornos.
  2. Tienen menos activación fisiológica. Menos reacciones físicas relacionadas como nervios o signos como morderse las uñas.
  3. Hay mayor frecuencia en los síntomas. En vez de presentarse como episodio se manifiestan de forma frecuente, crónica inclusive. El balance químico del cerebro es más parecido al de una persona saludable.

La lista de síntomas específicos que presenta alguien con trastorno ansioso depresivo son los siguientes:

  1. Estado de ánimo bajo.
  2. Pérdida de interés en general. Incluso en actividades que le causaban placer antes.
  3. Preocupaciones ansiosas.
  4. Insomnio
  5. Palpitaciones, mareos, resequedad en la boca y temblores.
  6. Falta de concentración.
  7. Problemas de apetito. Aumento excesivo de este o pérdida de apetito.
  8. Pérdida de lívido.
  9. Tensión e intranquilidad en general
  10.  En última instancias planes y tendencias suicidas.

Causas del trastorno mixto ansioso depresivo

Como siempre las causas de los trastornos mentales se originan desde distintas fuentes. Puede ser el cerebro mismo, el ambiente donde se desarrolla la persona o los traumas que este sufre en un momento o a lo largo de su vida.

Cerebro

Cuando se habla del cerebro hay distintas cuestiones a tomar en cuenta que pueden causar una patología psíquica:

  1. Mutaciones en el cerebro con neurosupresión consecuente o inactividad en una región del cerebro.
  2. Neurosupresión o inactividad de una región del cerebro por accidente fisiológico o cerebrovascular.
  3. Patologías genéticas que originan mutaciones.
  4. Problemas al nacer.

Ambiente

Según el entorno donde el individuo se desenvuelve, estas pueden ser las causas del trastorno:

  1. Abuso físico, psíquico o sexual a edad temprana desde la familia o el entorno escolar.
  2. Conductas aprendidas por imitación o como forma de autoconservación en la familia o el ambiente escolar.
  3. Un ambiente laboral negativo con estrés y relaciones poco saludables que detonen el trastorno.
  4. Relaciones personales con abuso.

El ambiente es el definitorio de muchos de los aspectos de la vida de un individuo. No es de extrañar que sea la fuente de algunos de los trastornos mentales sufridos por las personas en general.

Traumas

Las situaciones traumáticas recurrentes o únicas. Pueden causar gran impresión en un individuo. Como violaciones. Esto puede dar origen al desarrollo de un trastorno mental como respuesta negativa del cerebro ante la estimulación.

Entonces al hablar de traumas no se trata de una causa en sí. Sino más bien de un hecho que detona conductas que están relacionadas con el trastorno ansioso depresivo en respuesta a este estímulo específico.

Tratamiento del trastorno mixto ansioso depresivo

El tratamiento de este trastorno es complejo. Si bien como enfermedades mentales independientes la ansiedad y la depresión tienen tratamientos definidos. En este caso se está no en presencia de dos males, sino de uno en ambos espectros.

Pareciera que la respuesta entonces es utilizar las estrategias combinadas para tratar ambos males. Sin embargo, esto es ineficaz. El tratamiento debe ser específico.

Terapia psicológica

La terapia adecuada es la cognitivo-conductual. Para dar un trastoque rápido  en que consiste esta terapia. Es una serie de técnicas que busca ofrecer a la persona herramientas desde el principio del reaprendizaje y reemplazar conductas.

Utilizando terapia estructurada para tratar los síntomas que causan malestar inmediato o agudos. Para luego pasar a una etapa del tratamiento más continua que reduzca los síntomas a largo plazo y erradique el problema.

El objetivo final de las sesiones de terapia es evitar recaídas y supervisar al paciente post tratamiento. Para que no vuelva a sufrir trastorno mixto ansioso depresivo.

A través de la terapia, el paciente aprenderá técnicas que le ayudarán a lidiar con sus emociones de manera asertiva. A aprender nuevas conductas para reemplazar las dañinas.

La terapia cognitivo-conductual busca crear una relación congruente. Entre pensamientos, comportamientos y sentimientos. Tres cosas que se anteponen en el trastorno mixto ansioso depresivo.

Otras técnicas que han sido útiles fuera de la terapia cognitivo-conductual se enlistan a continuación:

  1. La psicoeducación: Una técnica de la psicoterapia que ayuda al paciente a comprender que es su enfermedad y que alcance y consecuencias tiene en su vida.
  2. Técnicas de relajación: Es un conjunto variado de técnicas de la psicoterapia y otras de las terapias alternativas como la aromaterapia y la relajación. Ayuda a controlar los síntomas fisiológicos.

Terapia psiquiátrica

A nivel farmacológico se recomienda el uso de ISRS. Que son inhibidores de la captación de la serotonina. Una sustancia responsable del control de las emociones y el estado de ánimo. Así como otras funciones como el apetito sexual.

Ha demostrado ser eficaz para combatir síntomas tanto depresivos como ansiosos. Teniendo más éxito que los antidepresivos de efecto convencional y los ansiolíticos. Ya que es de efecto más balanceado.

Consecuencias del trastorno ansioso depresivo

Un factor común entre los padecimientos mentales son las consecuencias que estos conllevan. De buenas a primera dificultan la funcionalidad del paciente y no le permiten percibir la realidad de una manera eficiente.

La vida del paciente se va desmoronando. Sus relaciones sociales se vuelven insostenibles. Lo que lo lleva a intentos de suicidio o episodios violentos en los que se puede hacer daño a sí mismo o a los demás.

La consecuencia final es siempre la muerte. A pesar de ser un trastorno no tan profundo como otros. No se pierde el peligro de desarrollar otras patologías más severas. Por eso no debe ser tomado a la ligera.

En la actualidad existen muchos tratamientos y diagnósticos precisos. Por eso, ante la sospecha de que se sufre trastorno ansioso depresivo. No se debe dudar en asistir al especialista que se encuentre más a la mano.

Mantener la salud mental es tan importante como mantener la salud física. Y ambas están estrechamente relacionadas. Es importante recordar que nunca esta demás una visita a cualquier profesional de la salud mental.

Deja un comentario