Trastorno sensorial

El trastorno sensorial o trastorno del procesamiento sensorial bajo las siglas TPS. Es una condición que afecta la forma en la que el cerebro recibe los estímulos sensoriales desde el exterior.

trastorno sensorial

El padecer TPS implica que generalmente exista hipersensibilidad a recibir estímulos desde el medio ambiente. Es una posibilidad que entra dentro del espectro de trastorno del procesamiento sensorial sufrir un efecto contrario.

Los niños son más propensos a sufrir TPS. Sin embargo, esto no quiere decir que los adultos no tengan este padecimiento. La diferencia fundamental es que los adultos crearon herramientas para ocultarlas y ser funcionales.

Existe un debate debido a que este trastorno de síntoma es prácticamente único. En el si es o no una enfermedad o condición mental. Algunos médicos creen que solo es un mal accesorio que otros más complejos como el autismo.

Otros especialistas creen que una persona puede sufrir únicamente de trastorno sensorial sin la necesidad de entrar en el espectro de otros trastornos del neurodesarrollo.

Debido a este debate. El TPS no es reconocido como un diagnóstico oficial para un trastorno. Aunque se reconoce que algunas personas. Sobre todos niños sufren de problemas para manejar la información sensorial.

Trastorno sensorial síntomas

Si algún lector ha tenido la oportunidad de ver películas como Rain Man o el Contador. Es posible que entienda en que consiste el trastorno sensorial.

En ambos filmes se muestra como dos personas con espectro autista de niveles distintos. En virtud de su funcionalidad. Ven afectado su funcionamiento por estímulos externos como luces, sonidos fuertes, invasión de su espacio personal.

La realidad está tan solo un poco alejada de la ficción. Los estímulos no solo se limitan a aquellos que llegan de golpe. Se pueden contar cuestiones de la vida diaria.

Así como último punto, es destacable que el trastorno es una distorsión de la sensibilidad que puede ser exagerada o nula. Por ende se enlistan los siguientes síntomas:

Síntomas Sensibles

Son síntomas sensibles todos aquellos que se caracterizan por la sobre reacción a los estímulos. Que van desde demostraciones de dolor e incomodidad leve hasta incapacidad e inmovilidad total acompañada de pánico.

Los síntomas se enlistan a continuación:

  1. Perciben las luces como demasiado brillante y son afectados más aun por las que sí lo son.
  2. Para ellos los sonidos son demasiado fuertes. Los sonidos que si son estridentes generalmente los incapacitan.
  3. Tienen miedo a actividades con movimientos que no controlan como atracciones en ferias, o columpios.
  4. Tienen poco equilibrio y problemas de coordinación.
  5. La textura de ciertos alimentos les puede llegar a producir náuseas.
  6. El contacto físico suave les puede parecer demasiado firme.
  7. La ropa con demasiada textura se siente áspera y les provoca picazón.
  8. Tienen problemas de comportamiento.

 Síntomas Insensibles

A parte de sobre reacciones negativas a estímulos. Existen niños o adultos con este trastorno. Que de hecho son menos sensibles a los estímulos externos de lo que son las personas sin este trastorno.

La lista de síntomas insensibles es la siguiente:

  1. Buscan estimulación visual. Por lo que se sienten atraídos a la electrónica como videojuegos.
  2. Mastican cosas, se comen las uñas, se rasgan y mastican la ropa, objetos pequeños como tapas de refresco.
  3. Insomnio.
  4. Incapacidad para captar señales sociales.
  5. Falta de concepción del espacio personal.
  6. Pueden girar sin sentir mareo.
  7. Buscan emociones. Tienen comportamientos inquietos y para buscarlos eligen deportes.
  8. Son generalizadamente inquietos.
  9. No sienten cuando están sucios o tienen heridas leves.

Síntomas motores mayores

Cabe mencionar que este trastorno puede causar como síntoma cierta incapacidad motora. Lo que puede conllevar a que la persona sufra sobre todo en la niñez y adolescencia baja autoestima lo que se proyecta en su adultez.

Las incapacidades motoras pueden producir síntomas fisiológicos:

  1. Pueden tener problemas para usar un lápiz o una tijera en tareas simples. También al utilizar cubiertos para comer.
  2. Muestran torpeza general.
  3. En algunos casos la persona puede tener poco tono muscular.
  4. Problemas motrices como poco equilibrio que le dificultan subir escaleras o colinas.
  5. Pueden desarrollar problemas de lenguaje.

Causa del trastorno sensorial

El origen del trastorno sensorial aunque ha sido muy investigado no ha habido pruebas concluyentes de una causa en concreto. Sin embargo, varios estudios coinciden en la posibilidad de un factor hereditario.

Podría deberse a predisposición por antecedentes de TPS en la familia. Aunque este trastorno no haya sido percibido en ascendentes y simplemente haya desaparecido a la larga.

Otro factor que parece establecer una predisposición a sufrir de trastorno del procesamiento sensorial es padecer autismo.

Por lo tanto, existe la posibilidad aunque no comprobada de que los hijos de padres autistas aunque no sufran de autismo, pueden padecer TPS. Algo a tomar en cuenta es que tampoco hay prueba de que el autismo se herede de manera concreta.

Como último punto importante que quizás llegue a refutar dicha hipótesis. La mayoría de los que sufren trastorno sensorial no se encuentran dentro del espectro autista.

Tratamientos del trastorno sensorial

Para este trastorno es poco recomendable el tratamiento con psicofármacos. Las respuestas a los estímulos no parecen estar relacionadas con la química del cerebro.

Así lo que se recomienda tanto en niños que es cuando más se presenta. Como en adultos aunque son casos escasos. Es la terapia psicológica. De esta forma se enlistan los tipos de terapias eficaces:

Terapia de Integración Sensorial

Este tipo de terapia es ejercida con el fin de desarrollar habilidades que les permitan a los niños controlar las respuestas ante los estímulos. Por lo tanto, es una terapia concentrada en los niños.

La terapia de integración sensorial ofrece una serie de juegos que crean un ambiente cómodo al paciente. Así el niño puede recibir estímulos externos sin sentirse abrumado por ellos.

La idea es que el niño reciba experiencias sensoriales que pueda procesar asertivamente. Esta terapia gira en torno a cuatro principios:

  1. Participación activa: No se busca imponer ninguna técnica o comportamiento al niño. El mismo debe buscar en cuanto esté en un ambiente cómodo, la interacción con el estímulo.
  2. Dirigido a niños: Se analizan los gustos y preferencias del niño y se usan para diseñar un ambiente acorde a sus necesidades específicas.
  3. Desafío Correcto: El niño, ante los estímulos correctos debe tener la capacidad de respuesta adecuada. Así puede resolver los desafíos que se le presentan poco a poco durante las sesiones.
  4. Respuesta Adaptativa: El niño incluye en su patrón de comportamiento las nuevas estrategias aprendidas. Con la idea de que dé respuestas asertivas ante los estímulos de manera escalonada.

Terapia de Procesamiento Sensorial

Incluye todos los principios de la terapia de integración sensorial. Pero agrega una serie nueva de tratamientos ligados al aumento progresivo de la estimulación y la supervisión:

  1. Disfrutar la vida: Pone como fin último de la terapia tener una vida plena que mejore la autoestima y permita la autorregulación sin que sea forzada.
  2. Educación para Padres: Como en el TDAH. Se incluye e informa a los padres de las técnicas terapéuticas y los alcances y limitaciones específicas del trastorno y cómo comportarse ante el.
  3. Intensidad y evaluación sistemática: Se ejerce terapia lo más seguido posible y se evalúa el progreso de cada paciente. Antes, durante y después de las sesiones.
  4. Proceso frente a la actividad: El terapeuta intenta encontrar la respuesta emocional correcta para crear un vínculo con el paciente.
  5. Enfoque del desarrollo: El terapeuta se adapta a la edad emocional del paciente. Esto se relaciona con sus gustos y la forma de su lenguaje.
  6. Combinación con mejores técnicas de intervención: Se buscan métodos más entretenidos y novedosos de tratar el trastorno, con videojuegos y artículos deportivos vistosos generalmente de combate.

Terapia Ocupacional

Esta terapia se concentra en los niños con hiposensibilidad. Que han perdido o no desarrollaron suficientes capacidades motoras. La idea es permitirles poder realizar tareas que deberían ser simples como subir escaleras o sostener un lápiz.

Terapia en Adultos

Los casos de TDA en adultos son escasos pero existen. Entre los síntomas que pueden desarrollar originados por su percepción como adultos esta; la depresión, la ansiedad, insomnio, dolores de cabeza. Entre otros.

La hipersensibilidad o hiposensibilidad a partir del TDA. Si bien no hace imposible sus vidas como otros trastornos los aísla y como siempre se sufren riesgos de adquirir otra patología.

En la adultez el individuo no tratado no se ha hecho ajeno a los síntomas sino que el mismo ha buscado maneras de controlarlo. Pasa mucho con atletas y personas de alto perfil.

Así se aplica terapia ocupacional. Con un abordaje más complejo que con los niños. Ya que de cierta forma el paciente ya superó un nivel de incapacidad.

A la terapia ocupacional que debe ser personalizada se le agrega una dieta sensorial. Una técnica que también se usa en niños que consiste en una serie de actividades. Que deben ser repetidas a lo largo del día.

Las actividades ayudarán a mejorar el orden del día del paciente. A regularizar su respuesta ante los estímulos y poco a poco mejorar su calidad de vida.

Es imprescindible recordar que no existe ninguna terapia farmacológica probada para este trastorno. Por lo que no se debe buscar ayuda a este nivel. Para cualquier duda se debe consultar con un especialista.

Deja un comentario