Trastorno de conducta

Un trastorno de conducta es una seriede problemas de comportamiento y emocionales. Presentados principalmente por niños y adolescentes. Aunque también es padecido por adultos en edad temprana.

Trastorno de conducta

Los individuos con trastorno de conducta. Se caracterizan por exteriorizar una serie de comportamientos antisociales. Los cuales se manifiestan desde una corta edad.

Estos patrones de conductas dañinas son especialmente violentos y perturbadores. El trastorno de conducta suele estar acompañado por trastornos mentales subyacentes.

Entre los males psíquicos que le suelen acompañar están: El trastorno por estrés postraumático, el TDAH y el trastorno bipolar.

Los pacientes con este trastorno muestran un espectro de conducta básicamente criminal. Son amenazantes y desafiantes. Hacen cosas ilegales como robar y meterse en pleitos callejeros. También suelen consumir drogas.

Al no ser corregidas estas conductas. Por supuesto, se siguen repitiendo. O al menos es lo más común durante la adultez. Es posible asegurar que la mayoría de los criminales de hoy en día sufrieron o sufren este trastorno durante su juventud.

Tipos de trastorno de conducta

El trastorno de conducta no es clasificado como comúnmente lo son otras patologías mentales. En cambio presenta un desglose sencillo. Partiendo desde la edad en la que se empiezan a presentar los síntomas:

  1. Inicio de la infancia: Ocurre cuando los síntomas empiezan a manifestarse antes de que el niño o niña cumpla 10 años.
  2. Inicio de la adolescencia: Se presenta durante la adolescencia. Es decir entre los 12 y 17 años.
  3. Inicio no especificado: Se utiliza cuando hay períodos vacíos en la investigación para el diagnóstico. Por lo que no se puede determinar cuándo empezó el trastorno de conducta.

Durante la adolescencia debido a la poca responsabilidad penal. Los jóvenes muestran conductas más peligrosas y destructivas que cuando ya son adultos o cuando apenas son niños.

Causas del trastorno de conducta

Como otros trastornos sus fuentes principales son tres. El cerebro como centro de la psiquis. El ambiente como modelador de la conducta. Y los traumas a través de respuestas de auto-conservación.

Cerebro

La estructura del cerebro juega un papel fundamental en las conductas que exterioriza un individuo. Hay que tener en cuenta los distintos factores que nacen de esta estructura que es el centro del pensamiento:

  1. Factores hereditarios: Las conductas antisociales pueden ser heredadas mediante predisposición genética. Lo que cambia la química o muta el cerebro para hacer al individuo susceptible al trastorno.
  2. Mutaciones: Durante el nacimiento o el crecimiento el cerebro puede sufrir traumas o mutaciones. Las mismas inhiben la capacidad del individuo de ponderar y controlar de manera asertiva su comportamiento.
  3.  Química del cerebro: Debido a otras patologías que alteran el balance químico del cerebro. Los pacientes pueden desarrollar trastorno de conducta.

Ambiente

Los especialistas han concluido que a todo individuo lo define 30% la genética y 70% el ambiente. Por eso es más posible que cualquier conducta provenga del entorno en el que la persona se desarrolla.

Así, en el ambiente hay varios factores a través de los cuales se moldea al individuo:

  1. Familia: Un niño que percibe conductas antisociales en sus padres. Así como en sus hermanos o tíos. En su entorno familiar en general. Busca imitar o emular estos comportamientos.
  2. Escuela: La primera interacción social de un niño es en la escuela. Al reconocer al resto de los individuos como iguales busca encajar en una manada. Así termina imitando estos comportamientos.

Otro factor más general tiene que ver con la zona demográfica donde crece el paciente. Mientras más expuesto a las conductas delictivas este la persona es más posible que termine imitándolas.

El entorno socioeconómico también tiene que ver. Si una persona tiene carencias puede desarrollar comportamientos antisociales desde el resentimiento o la aspiración a cosas que no puede tener.

Traumas

La exposición de una persona durante su desarrollo a situaciones específicas. Que si bien están situadas en el ambiente. Son independientes del mismo. Hacen que sea más propenso a sufrir trastorno de conducta.

El presenciar conductas peligrosas que hayan dañado a familiares o amigos cercanos. Puede llevar a un niño o adolescente a intentar superar estas conductas. En volverse más peligroso que ese peligro para protegerse.

Síntomas del trastorno de conducta

Los síntomas del trastorno de conducta hacen honor a su nombre. Básicamente son exteriorizaciones de sus problemas emocionales y distorsión en su comportamiento. Esta es la lista de síntomas:

  1. Comportamiento agresivo: El paciente con trastorno de conducta busca cualquier excusa para agredir a otras personas. Empieza pleitos de la nada o le hace bullying a sus compañeros.
  2. Romper las reglas: El individuo busca siempre contrariar las reglas institucionales sean cuales sean. Incluso las simbólicas y los códigos de conducta. Faltan a la escuela, huyen de casa, entre otras cosas.
  3. Engaños: Los pacientes con este trastorno roban, invaden propiedad y mienten. No solo manifiestan conductas antisociales sino que la esconden a consciencia de que son malas pero no pueden evitar hacerlas.
  4. Comportamiento destructivo: Son susceptibles a realizar actos vandálicos, destruir propiedad privada, Iniciar incendios, hacer grafiti, entre otros.

Otros signos de trastorno de conducta tienen que ver con precocidad al consumir sustancias controladas. Tener relaciones sexuales y también depresión.

Tratamiento del trastorno de conducta

El tratamiento del trastorno de conducta tiene en primer lugar un origen sociológico y familiar. Ya que su incidencia es en niños y adolescentes. Se deben seguir pasos específicos en cuanto a la supervisión del individuo.

Si se le diagnostica en una institución a un niño o adolescente y se determina que viene de un hogar tóxico. Debe ser reubicado en un hogar de acogida. Desde donde comenzará su tratamiento psicológico y quizás psiquiátrico.

Se deben identificar al menos tres de los síntomas para poder diagnosticar este trastorno. Una vez diagnosticado se inicia el tratamiento psicológico correspondiente.

La terapia a utilizar es la terapia conductual. La idea es proveer al niño o adolescente con las herramientas para lidiar con su comportamiento incorrecto. Que entienda que es dañino para sí mismo y su futuro.

También debe aprender a lidiar con las emociones que originan los comportamientos sociopáticos. Como la ira y los arranques que la misma pueda producir.

En la terapia la persona encontrará maneras de reemplazar sus agresiones por palabras. A expresar sus emociones y reaccionar ante los problemas sin exteriorizar violencia innecesaria.

Posiblemente el psicólogo recomiende actividades complementarias. Como deportes de cualquier tipo. Que no solo estimulen los neuroreceptores del individuo sino que refuercen su confianza y hagan crecer su autoestima.

El tratamiento psiquiátrico solo se utiliza si existe una enfermedad mental subyacente. Como TDAH. La cual funcionaría como iniciador de las conductas sociópatas del individuo.

Riesgos y consecuencias del trastorno de conducta

La lista de riesgos de padecer y no tratar este trastorno. Está basada en la premisa de que, el individuo con trastorno de conducta inevitablemente se convertirá en un peligro para sí mismo y la sociedad si no es diagnosticado y tratado a tiempo.

Lo que inicia como actos de vandalismo, peleas, agresiones y robos menores. Puede llegar a convertir al individuo a futuro en un criminal bien constituido. Que mute sus conductas antisociales a delitos mayores.

Otra de las posibles consecuencias es la adicción a sustancias controladas. Que solo acrecentarían el comportamiento delictivo. También la posibilidad de desarrollar trastorno depresivo.

El peligro más alto es que el paciente se inflija daño. Termine suicidándose o asesinando alguien más.

El trastorno de conducta es una enfermedad mental más común de lo que se cree. Una que puede afectar el desarrollo de un niño. Terminar destruyendo el ambiente familiar a causa de los comportamientos criminales del paciente.

Si se sospecha que un hijo o familiar manifiesta alguno de los síntomas. O que sufre algún tipo de maltrato que causa los síntomas. Es necesario que se vaya a la institución encargada en materia de familia del país.

Un gran porcentaje de trastornos mentales pasa desapercibido. Sobre todo los que como este no tienen síntomas que se perciben como parte de una enfermedad sino como comportamiento reprochable.

Bajo ningún concepto un adulto debe pensar que el comportamiento de un niño o adolescente nace de sí mismo. Detrás de un niño con trastorno de conducta hay una gran posibilidad de que exista un hogar fracturado.

La prevención de este trastorno es tarea de todos. Antes de que un niño termine ingresado en un sistema carcelario en donde posiblemente solo empeore su comportamiento debe tratarse.

Ante cualquier duda respecto al tema no debe dudarse en asesorarse con cualquier institución. Bien sea de seguridad o familiar.

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