Trastorno negativista desafiante

El trastorno negativista desafiante. Es una enfermedad o condición mental. Cuyo sujeto principal de padecimiento son niños y adolescentes. Aunque ello no implica que no lo sufran adultos.

negacionista

Por su parte, la Asociación Americana de psiquiatría lo describe como como un patrón continuo de comportamiento disruptivo. Inclinado hacia la hostilidad, desobediencia y desafío de las figuras de autoridad.

Sus siglas son TND. Es también llamado trastorno oposionista desafiante o trastorno de las ansias de libertad. Se caracteriza por un patrón persistente de ira e irritabilidad con conductas inclinadas a la desobediencia de la autoridad.

Es normal, sobre todo en niños y adolescentes. Que presenten de vez en cuando comportamiento desafiante y que no hagan caso a instrucciones u órdenes que no les parecen.

Sin embargo, cuando este patrón de conducta irreverente es crónico y continúa durante la mayoría del día. Es posible que una persona padezca de trastorno negativista desafiante.

Los niños que presentan esta patología son impertinentes, difíciles, desobedientes e irritables. Aunque por lo general, estos niños nunca llegan a agresiones físicas por lo que se considera un trastorno leve en todo caso.

Según conteos estadísticos en los que la mayoría de las organizaciones médicas coinciden. Entre un 2% a 16% de los niños en edad temprana y pre adolescencia sufren de este trastorno.

Aunque muchos niños y adolescentes en edad temprana muestran patrones de conducta  que encuadran en el trastorno negativista desafiante. La persistencia de los síntomas debe ser continua durante un período de al menos seis meses.

Como ya se ha dicho, el trastorno negativista desafiante es un mal que aqueja a una buena parte de la población. Sin embargo, en su formato leve suele desaparecer a medida de que un individuo se desarrolla.

El problema es cuando los síntomas persistentes de esta enfermedad mental afectan negativamente las relaciones interpersonales. La educación de la persona e inclusive su entorno familiar.

Síntomas del trastorno negativista desafiante

El manual de diagnóstico de enfermedades de la Asociación Americana de Psiquiatría. En su cuarta edición. Presenta los parámetros a tomar en cuenta para diagnosticar los síntomas del trastorno negativista desafiante.

Tomando en cuenta que a pesar de que un adulto puede sufrir de trastorno negativista desafiante. Ya que los niños son la población de riesgo más vulnerable a esta enfermedad mental, los síntomas infantiles son:

  1. Discute con adultos constantemente.
  2. Irrita y molesta a los demás de manera espontánea y deliberada.
  3. Tiende a culpar a otros por sus errores y mala conducta.
  4. Con frecuencia se niega a acatar órdenes tanto disciplinarias como instructivas emitidas por los adultos.
  5. Pierde los estribos con frecuencia.
  6. No le gusta realizar actividades pedagógicas.
  7. Se muestran rencorosos y vengativos.
  8. Parece estar constantemente enojado e irritable.
  9. Suelen tener problemas académicos.

Cuando un adulto sufre de este trastorno. Posiblemente lo arrastra desde la infancia. Sus síntomas se trasladan a figuras de autoridad, ya que el resto de los adultos son sus iguales. Aunque posiblemente mute a otro trastorno.

Además si no se le trata a tiempo puede adquirir síntomas de otras enfermedades mentales:

  1. Bajo desempeño escolar y laboral.
  2. Consumo de estupefacientes y psicotrópicos.
  3. Conductas antisociales.
  4. Problemas para controlar sus impulsos.

Causas del trastorno negativista desafiante

No existe una explicación a raíz de la cual se explique la razón por la cual se desarrolla este trastorno. Es posible que las fuentes del problema sean las frecuentes entre los trastornos mentales. Cerebro, entorno y traumas.

Cerebro

La fuente del trastorno puede venir de un cambio en la química o estructura física del cerebro. En este caso la enfermedad podrían trascender o limitarse dependiendo de cuáles son las implicaciones de ese cambio.

Si una persona muestra comportamientos de trastorno negativista desafiante por una mutación en el cerebro que altere su actividad. Puede que se resuelva con el crecimiento del individuo o que deba ser tratado de por vida preventivamente.

Si una persona tiene predisposición genética con alteración de los neuroreceptores. El tratamiento farmacológico es necesario. Posiblemente se resuelva permanentemente en un punto.

Algún accidente cerebrovascular a edad temprana podría ser explicación del trastorno. Sin embargo, los análisis no son concluyentes al respecto.

Entorno o Ambiente

El entorno define 70% de las conductas del individuo. Mientras que el otro 30% lo hace la predisposición genética. Por ello no es alocado pensar que es la fuente fundamental de muchos trastornos.

En el caso del trastorno negativista desafiantes. Hay una tendencia de niños que pertenecen a familias disfuncionaleso donde discuten demasiado a sufrir este tipo de alteraciones psíquicas.

La adaptación social durante la edad escolar en contraposición a un mal refuerzo de la personalidad en casa. También puede dar origen a trastorno negativista desafiante. Sobre todo durante la pubertad y la adolescencia.

Entornos generalizadamente abusivos pueden tener como resultado que un niño desarrolle comportamientos que encuadren en el TND. Como método de adaptación o supervivencia perceptible para él.

A partir del entorno. Como influencia del entorno sobre la estructura cognitiva del individuo se han desarrollado dos teorías respecto al origen del TND:

  1. Teoría del desarrollo: Sostiene que el problema comienza desde que el niño tiene 1 o 2 años. Que el origen del problema es la desvinculación del individuo de quien ejerce la función materna. De allí, el niño que no es capaz de establecer debido al exagerado apego una adaptación al nuevo medio social. En consecuencia, adquiere trastorno negativista desafiante como respuesta.
  2. Teoría del aprendizaje: Establece que los patrones de comportamiento del trastorno tienen origen en exposición o imitación de conductas agresivas. Lo que provoca el trastorno. Cabe destacar que no solo se refiere a padres en hogares fracturados o con problemas de ira. Aquellos obsesionados con el control y la autonomía pueden provocar este tipo de trastorno en sus hijos.

Traumas

Las situaciones traumáticas no son una fuente de este trastorno. Al menos no las que suceden repentinamente. Quizás de una que se repite muchas veces. Como el abuso físico y el abuso sexual sostenido.

Sin embargo, Es más posible que una situación traumática origine cualquier otro trastorno mental. Ya que el TND está más ligado al desarrollo que a las alteraciones repentinas a nivel emocional.

Diagnóstico y tratamiento del trastorno negativista desafiante

La primera etapa del diagnóstico consiste en identificar los síntomas que ya se mencionaron anteriormente. Considerando que estos comportamientos deben ser consistentes durante más de 6 meses.

Una vez se determina que existen estos síntomas. Es necesario saber si el comportamiento provoca deterioro o incapacidad de hacer vida social, académica o laboral de manera funcional.

También que el comportamiento no se origine por un trastorno ya existente, es decir otra patología o un estado de psicosis transitoria. Es necesario que el patrón de comportamiento sea autónomo.

Hay que tomar en cuenta también que no debe llenar los extremos de un trastorno disocial. Tampoco de un trastorno antisocial de la personalidad en caso de tener más de 18 años.

El trastorno negativista desafiante se presente en tres niveles

  1. Leve: Los síntomas solo se padecen en lugares específicos donde el niño se desarrolla socialmente y solo en uno de ellos. Familia, escuela con compañeros de juego, en el caso de los adultos en el trabajo.
  2. Moderado: Los síntomas se dan en al menos dos de los entornos ya mencionados.
  3. Grave: Se presentan en al menos tres entornos de los mencionados. Generalmente inicia en la familia y se extiende a todas las ramas de la vida social del individuo.

Una vez se reconoce los síntomas y ya existe un diagnóstico firme al respecto. Se debe elegir el tratamiento a utilizar.

En primer lugar, si el problema proviene de una situación disfuncional. Es necesario no solo tratar al individuo sino hacer una terapia para todos los involucrados en dicho entorno.

En cuanto a que técnica específica utilizar

Existen varios enfoques que se pueden tomar para tratar el trastorno negativista desafiante. Con resultados más o menos eficientes tomando en cuenta que a veces no se puede tratar a la familia:

  1. Psicoterapia individual del habla: Simplemente se escucha al paciente. El tener un ambiente seguro donde poder exteriorizar los miedos y preocupaciones lo ayuda a regular sus síntomas.
  2. Terapia familiar sistémica: Trata no solo al paciente sino a la familia como un núcleo. Una vez dispuestos a esta se resuelve el problema desde el entorno la situación disfuncional para eliminarla.
  3. Terapia cognitivo conductual: Se utiliza para reprogramar la conducta del individuo en conductas más asertivas para lidiar con las interacciones sociales.
  4. Entrenamiento de habilidades sociales: Consiste en provocar mediante el condicionamiento que el niño o adulto aprenda habilidades sociales. Que se sobrepongan ante los comportamientos desafiantes.

Aunque no es recomendable a veces la terapia psicológica viene acompañada de ayuda farmacológica. Se utilizan antidepresivos, ansiolíticos, ISRS y sobre todo anfetaminas. Lo que regula el comportamiento en caso de neurosupresión.

Consecuencias del trastorno negativista desafiante

El trastorno desafiante es una enfermedad con síntomas leves. Que es poco diferenciable del comportamiento de niños normales o un poco indisciplinados sin que esto implique un trastorno.

Es por esto, que a veces simplemente se ignoran. Pero el trastorno negativista desafiante puede tener como primera consecuencia el desarrollo de patologías más serias como las siguientes:

  1. Trastornos de ansiedad.
  2. Trastornos depresivos.
  3. Trastornos por déficit de atención e hiperactividad.
  4. Trastornos de conducta.
  5. Trastornos del aprendizaje y la comunicación.

El niño, sobre todo cuando llega a la pubertad. Al percibir la poca capacidad social de la que dispone debido a su trastorno. Puede desarrollar síntomas o cuadros completos de las mencionadas patologías.

De hecho, se pronostica que al menos la mitad de quienes padecen TND. Desarrollan conductas antisociales cuando crecen. Y el peligro latente en todos los trastornos mentales es que existe la posibilidad de cometer suicidio por la angustia.

Si sospecha que su hijo sufre de trastorno negativista desafiante no dude en buscar ayuda profesional. La prevención es tarea de todos y en especial de la familia.

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