Trastorno Mental ¿Qué es?

La salud física es uno de los temas más importante en la vida humana. Cada día es más importante y común para las personas buscar la ayuda de la medicina. Pero ¿Qué hay de la salud mental? ¿Sabes qué es un trastorno mental?

Trastorno Mental

Se le conoce como trastorno mental a las enfermedades psíquicas que sufre el ser humano. Muy parecido a un padecimiento típico de cualquier tipo. Una enfermedad mental puede diezmar la capacidad de una persona de tener una vida normal.

Se les denomina más comúnmente trastornos que enfermedades aunque sean ambas. La razón es que como trastornos se basan en desbalances y no en virus o bacterias como lo podría hacer una enfermedad física normal.

Los trastornos mentales son alteraciones en las capacidades cognitivas de un individuo. Esto se puede manifestar de forma física tanto en síntomas de la propia persona como en su forma de interactuar con los demás.

Por lo general, se asocia la salud mental solo con enfermedades como la demencia y la locura. Y no se asocia a otros trastornos mucho más comunes como el trastorno depresivo grave.

Otro asunto con los trastornos mentales es la estigmatización de la psicología y la psiquiatría. Como temas que la gente trata de ocultar. No entendiendo que los trastornos psíquicos deben ser atendidos y curados como cualquier enfermedad.

Trastornos mentales más comunes

Hay una amplia gama de enfermedades mentales pero a continuación se enunciará un cuadro general con las más comunes:

Trastorno de ansiedad

Un trastorno de ansiedad es un tipo de enfermedad mental. Surge desde la base de una perturbación psíquica que produce un estado de angustia constante mezclado con nerviosismo.

Los trastornos de ansiedad se originan en las fobias y miedos. Son padecimientos que provocan en las personas baja autoestima, cambios de ánimo que no encajan con su euforia física.

En la actualidad, según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud. El 3.6% de la población del mundo sufre de un trastorno de ansiedad.

Es de los más comunes sobre todo entre adolescentes y adultos jóvenes. Sobre todo en el actual mundo con más factores que alteran las tendencias, las redes sociales y el campo laboral.

Dentro del espectro de los trastornos de ansiedad más conocidos están las fobias. Ya que en gran parte el sentimiento del miedo está relacionado con el nerviosismo y la hiperquinecia de los estados de ansiedad

Trastorno depresivo

Los trastornos depresivos son aquellos que producen un extremo sentimiento de tristeza. La depresión como síntoma y cuadro patológico causan un decaimiento tal que puede llegar a interferir con el funcionamiento fisiológico.

Las personas con trastornos depresivos tienen problemas de autoestima. Siente culpa, angustia. Cambios de ánimo inclinados al predominio de un estado de tristeza y letargo.

Los trastornos mentales de este tipo provocan que la persona interrumpa sus actividades normales. Hay un momento previo a la depresión que parece funcional. Pero este trastorno termina por alejar a quien lo sufre y aislarlo.

Trastorno bipolar

El trastorno bipolar se caracteriza por la presencia de dos patologías o dos fuentes de una enfermedad. De este modo, el paciente que sufre de ella tiene síntomas tanto depresivos como ansiosos.

En un trastorno bipolar se sufren alternaciones de tres tipos de episodios, episodios maníacos. En los cuales una persona parece asertiva pero en realidad tiene tanta seguridad y euforia que puede tomar decisiones estúpidas y dañinas.

Le siguen los episodios depresivos. En donde una persona se siente completamente incapaz de hacer cualquier cosa. En un estado de tristeza y desesperanza constante. Con fatiga y cansancio.

Los episodios mixtos son los más raros. Mezclan ambas tanto manía como depresión. Entonces hay momentos en los que el individuo parece normal pero de golpe sufre alteraciones en sus estados anímicos.

Existen cuatro tipos o grados de trastorno bipolar determinados por los sujetos que lo sufren. Su gravedad y los factores desde los cuales se originan.

Trastornos de personalidad

Los trastornos de personalidad son enfermedades mentales de desarrollo complejo. Mientras que la depresión y la ansiedad dan origen a males relativamente comprensibles y fácilmente tratables. El origen de estos trastornos es la conducta.

Entonces una persona que sufre un trastorno de personalidad tiene un cuadro de comportamiento. Desde este cuadro exterioriza un patrón de conducta dañino para sí mismo y para los demás.

Se caracterizan porque los pacientes con este tipo de trastorno mental. Sufren de ira incontrolable, cambios de estado de ánimo, comportamiento manipulador. Se tratan principalmente con psicoterapia.

Esquizofrenia

La esquizofrenia es un trastorno mental grave. En ella la percepción de la realidad de la persona está completamente alterada. No es un alteración subjetiva como en otros trastornos la persona no es capaz de comprender que existe y que no.

Los síntomas de la esquizofrenia incluyen alucinaciones visuales y auditivas. Saltos de tiempo en los que se actúa sin conciencia. Pueden desarrollar paranoia y ser totalmente incapaces de tener una vida normal.

Esta enfermedad no tiene cura. El paciente esquizofrénico debe tratarse durante toda su vida. Para reducir su padecimiento. Existen pruebas generales de mejora por parte de quienes se tratan. Pudiendo llevar una vida de relativa normalidad.

A diferencia de otras enfermedades mentales la esquizofrenia no es un cuadro conductual. Si bien la terapia es parte del tratamiento. No se deriva de conductas aprendidas o de traumas (o al menos no hay prueba de ello).

Factores de riesgo al sufrirlo van desde la exposición a sustancias tóxicas a temprana edad, la predisposición genética, el consumo de psicotrópicos durante la adolescencia, problemas en el nacimiento, entre otros.

Causas de los Trastornos Mentales

Al igual que una enfermedad física los trastorno tienen su fuente en la forma en la que interactúa la persona con su alrededor. El antes y después de ese individuo desde su concepción y como se relaciona con su entorno.

Entonces la primera fuente desde la cual se origina un trastorno es la estructura del cerebro. Algunas personas desde su nacimiento sufren alguna mutación que causa desbalance en su sistema endocrino o activa de manera anormal su cerebro.

Repentinamente después de haber tenido un funcionamiento cerebral normal. La producción de sustancias como la serotonina pueden verse inhibidas por lesiones, traumas, consumo de psicotrópicos y otros factores.

La imitación de conductas es otra de las fuentes de los trastornos mentales. En el crecimiento se copian conductas dañinas o se generan mecanismos poco saludables para evitarlas.

La predisposición genética y la herencia de los trastornos son otro factor determinante. Así un paciente de un trastorno mental debe ser evaluado desde su entorno hasta sus antecedentes médicos y familiares.

Sin embargo, Aunque se enuncien como tal. No existen causas determinantes de los trastornos mentales. Simplemente alguien puede comenzar a sufrir uno de la nada aun cuando no tenga sobre sí los factores antes mencionados.

Tratamientos de los trastornos mentales

Existe un estigma hacia las instituciones y personas que ofrecen tratamiento psiquiátrico. Posiblemente como subproducto de lo que muestras la cultura pop. También del miedo a que se les considere “locos” a las personas que buscan ayuda.

Se visualiza a estos lugares y profesionales como sitios de tortura y torturadores. Pero la realidad es otra. Si bien los antecedentes históricos muestran terapias extrañas como la sumersión y el electro shock. Esos tiempos ya pasaron.

En la actualidad la psicoterapia y los tratamientos con psicofármacos son cosas del día a día. La salud mental se ha vuelto imperativa para el desarrollo del ser humano.

Tratamientos psiquiátricos

Los tratamientos con psicofármacos giran en torno a tres tipos de medicamentos. Antidepresivos, ansiolíticos y antipsicóticos. Aunque también algunos medicamentos anticonvulsivos han demostrado efectividad con algunos males.

Los antidepresivos como la noripenefrina. Se encargan de ayudar al cerebro a mejorar el proceso de sintetizar sustancias como la serotonina. Bien como facilitadores o creando canales completos de producción.

Algunas sustancias no tan complejas como el litio. También ayudan en la regularización del balance químico del sistema endocrino. De hecho, en las regiones con ausencia de litio en los alimentos hay altas tazas de depresión y suicidio.

Los ansiolíticos por su parte son medicamentos depresores de efecto leve. La idea es que, ya que se concentra en el sistema nervioso central. Haya una reducción en la actividad de este que reduzca los síntomas de la ansiedad.

Los ansiolíticos producen cierta sedación pero no llegan a un efecto completo. Lo que de hecho ayuda a los que sufren trastornos de ansiedad. Debido a que se encuentran en constantes fases maníacas.

Por último, los antipsicóticos son sustancias que reducen o eliminan síntomas graves. Entre los síntomas que tratan están las alucinaciones, la conducta desorientada y desorganizada de origen no aprendido. Los delirios en general.

Tratamientos psicológicos

La psicoterapia comprende una serie de enfoques y técnicas. Estas son utilizadas por los psicoterapeutas y psiquiatras como acompañamiento de los fármacos. También como alternativa a estos o tratamiento único.

Dependiendo del mal a tratar los diversos tipos de terapias han demostrado más o menos efectividad.

La más común es la terapia cognitivo-conductual. Que se basa en el principio del reaprendizaje. Ofrece técnicas como la exposición, el modelado y la relajación. Son especialmente eficientes para tratar los trastornos relacionados con la ansiedad.

Se tiene también la terapia psicológico humanista que trata trastornes breves o transitorios. Así como problemas de ansiedad que no han ascendido o tienen la posibilidad de ser tratados como trastorno.

Para tratar trastornos complejos como el borderline se utiliza terapia sistémica y terapia racional emotiva conductual. Ambas terapias se mezclan para resolver problemas internos del paciente, el entorno y la familia.

Existen otros tipos de terapias psicológicas. Sin embargo, las que se acaban de mencionar son las que tratan enfermedades desde la óptica médica. Otras son de simple supervisión como la terapia breve y sirven más a modo de prevención.

Tratamientos alternativos para el trastorno mental

Como coadyuvantes de los tratamientos farmacológicos y la terapia tradicional.  Han surgido entre este siglo y el anterior una serie de terapias tradicionales en su mayoría. Ligadas a la medicina holística, china y homeopática.

Si bien estas estrategias no tienen basamentos médicos. Algunas de ellas parecen ayudar a pacientes de forma leve.Siendo asistentes de los métodos convencionales.

Entre las más efectivas cuatro destacan:

  1. La acupuntura: Ya que se concentra en la acupresión del sistema nervioso parece tener un efecto relajante que ayuda a tratar trastornos de ansiedad.
  2. Los masajes: El efecto relajante y desestresante de los masajes ayuda en el tratamiento tanto de la depresión como de la ansiedad.
  3. La aromaterapia: La exposición a aromas ofrece un ambiente cómodo para el paciente. Suele usarse durante las terapias.
  4. Sustancias naturales: Algunas sustancias naturales han servido en poca medida para ayudar en el tratamiento de la ansiedad.

Los trastornos mentales son un tema difícil de tratar para algunos. Sin embargo, la salud mental es un aspecto de la vida humana que se debe tratar. Por ello, es importante tener un conocimiento general de estas enfermedades.

Si se tiene sospecha de sufrir cualquier trastorno se debe asistir inmediatamente a un médico. Una consulta psicológica nunca está demás. Se debe mirar quien está disponible en la cercanía y tiene buena reputación profesional.

Si no se cuenta con presupuesto para una consulta psicológica o psiquiátrica. Siempre es bueno informarse acerca de que institución u ONG ofrece servicios de salud mental gratis en la localidad.

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