Ginofobia: Características y síntomas del miedo a las mujeres

La ginofobia también llamada ginecofobia, se considera una fobia de tipo social, y se resume como un miedo irracional e incapacitante hacia las mujeres y al hecho de tener que relacionarse con ellas.

Ginofobia

Considerando que las mujeres de todas las edades representan al menos la mitad de la población mundial, este trastorno es uno de los más difíciles de sobrellevar, y suele, en un gran porcentaje, terminar en aislamiento por parte del paciente.

Características de la ginecofobia

Las características y síntomas de la ginofobia, como los de cualquier otro trastorno o enfermedad, varían de paciente a paciente; sin embargo, los más comunes suelen ser:

  • Sentimiento abrumador de pánico y terror al ver mujeres, interactuar con ellas o pensar en las mismas.
  • Suelen evitar situaciones en las que tengan que relacionarse con mujeres, aislándose y cancelando planes previos.
  • Síntomas físicos relacionados con la fobia, como dificultad para respirar, sentimiento de peso en el pecho, sudoración o aceleración del ritmo cardíaco.
  • El paciente con ginofobia entiende que su miedo es irracional; sin embargo, sigue sin poder controlarlo.
  • Marearse, desmayarse o tener náuseas al relacionarse o pensar en mujeres.
  • En los casos de niños con ginofobia, apegarse a la figura paterna, hacer rabietas y evitar a cualquier figura femenina son síntomas bastante comunes.

Se puede perfectamente hacer un diagnóstico de ginofobia observando al paciente en un ambiente en el que se tenga que relacionar con figuras femeninas o pensando en mujeres.

Por lo que, si te sientes identificado con varios de estos síntomas, lo mejor es contactar con un profesional de la salud mental lo más pronto posible, sobre todo si tu fobia es incapacitante o los síntomas no te permiten desarrollar tu día a día.

Consecuencias de la ginofobia en la calidad de vida

Como ya mencionamos, esta fobia tiene un impacto tremendo en la calidad de vida de la persona, llevándolo a aislarse y a desarrollar síntomas persistentes de ansiedad, y malestar físico relacionado.

Muchos pacientes, al no recibir ayuda desarrollan comportamientos peligrosos para su propio bienestar, como el abuso de sustancias ya sea el alcohol o las drogas.

También se ven afectados por trastornos del estado de ánimo como la depresión, y sufren de pensamientos suicidas, siendo muy común que tengan un historial de intentos, debido a sus afecciones.

¿Qué causa el miedo a las mujeres?

Al igual que con, todas las fobias, su desarrollo en los pacientes no tiene una razón definida, en su defecto, suele ser multifacética, una combinación entre predisposición genética y experiencias o situaciones traumáticas.

Relaciones tóxicas con mujeres a lo largo de la vida, un constante rechazo por parte de este género, o el haber sido abusado, mental, física o psicológicamente. Hay muchas formas en las que el trauma se puede representar para cada paciente.

También se hallan muchos pacientes con ginofobia que no relacionan ningún trauma con su fobia, por lo que podemos corresponderlo a un factor genético, o a la afirmación inicial de que la causa de las fobias aún no está completamente definida.

Tratamiento y terapia

Los pacientes con ginofobia, reciben principalmente terapia de conversación, normalmente conocida como psicoterapia, terapia de exposición, y terapia conductual, todo esto combinado con la medicación que corresponda a su caso según el profesional.

Terapia cognitiva-conductual

En este tipo de psicoterapia, el paciente recibe información y métodos para identificar sus pensamientos y emociones y manejarlos de forma saludable.

De esta forma, el objetivo es cambiar y mejorar la forma en la que este percibe su miedo y la forma en la que maneja las consecuencias del mismo.

Durante la terapia cognitiva-conductual, es muy común intentar buscar el origen o la causa de la fobia, explorando las experiencias que se tuvieron con las mujeres, sobre todo en la infancia, o intentando encontrar indicios de una predisposición genética.

Terapia de exposición

La terapia de exposición forma parte de la psicoterapia como tal, y se basa en exponer al paciente a su miedo primario de forma gradual repetidamente, con el objetivo de disminuir sus síntomas y que la persona aprenda a manejar su miedo.

Se empieza naturalmente por cosas pequeñas, como pueden ser pensar en mujeres y se va avanzando, ya sea escuchando voces femeninas, viendo fotos de chicas, etc. Así el paciente se va desensibilizando poco a poco y de forma segura, al lado de un profesional capacitado.

Ambas terapias, bien sea la TCC o la terapia de exposición, han demostrado ser altamente efectivas para minimizar los síntomas de la ginofobia y otras fobias, por lo que son una gran opción para la gran mayoría de pacientes.

¿Se usa medicación?

El uso de medicación es muy común al tratar fobias; sin embargo, la decisión recae plenamente en el profesional a cargo del caso en particular, pues cada paciente es distinto.

En caso de usarla para el tratamiento del paciente, lo más común es que sea solo al principio del mismo, como una forma de acelerar y amenizar el proceso. En este caso, es común el uso de dos tipos de medicamentos principalmente.

Betabloqueantes

Este tipo de medicación, tiene el propósito de controlar los síntomas de la adrenalina, la cual suele desarrollarse en gran medida durante un ataque de ansiedad o a experimentar ansiedad en general.

Tal aumento de la adrenalina es el que desencadena en otros síntomas visibles como el aumento de la presión arterial, sentimiento de peso en el pecho, respiración dificultosa y otros más que se mencionaron antes.

Por razones obvias, el poder controlar estos síntomas, aunque sea con medicación, es extremadamente beneficioso para el paciente, y lo ayuda a sobrellevar de forma más agradable la terapia, ya sea TCC o de exposición.

Sedantes

Los sedantes también tienen el propósito de calmar la ansiedad en el paciente; sin embargo, no se suelen usar tanto en fobias cuyos síntomas se experimentan a diario, dado que su efecto es altamente adictivo.

Conclusiones

La ginofobia es una de las fobias más perjudiciales para la calidad de vida, como lo son todas las fobias sociales, pues dificultan el desarrollo del individuo en la sociedad.

Los humanos somos seres sociales por naturaleza, por lo que si te sientes identificado con varios de los síntomas de la ginofobia, lo mejor es que busques ayuda profesional cuanto antes. De esta manera podrás llegar a un diagnóstico y empezar con el tratamiento que te corresponda y así puedas comenzar una vida más tranquila y feliz en un futuro.

Referencias

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